Problemas de pareja

Es perfectamente normal que las parejas pasen por periodos de crisis y falta de entendimiento. Al fin y al cabo, cada persona es un mundo y a veces, que dos mundos caminen de la mano, no es algo tan sencillo. De hecho, a veces las dificultades se multiplican porque existen dos tipos de crisis:    las crisis personales que afectan a la pareja y las crisis de pareja propiamente dicho  , más relacionadas con la propia relación: problemas de comunicación, falta de entendimiento, luchas de poder, etc.

 Crisis personales que afectan a la pareja:   


Problemas en el trabajo  . Es frecuente que los problemas en los ámbitos laborales tengan repercusiones en el ámbito familiar. El miembro de la pareja que esta sufriendo estos problemas, en algunos momentos no puede separar lo que ocurre en un ambiente y otro, y termina por pagarlo en el hogar a través de cualquier excusa o error que cometa el otro miembro. 


Problemas con la familia extensa  . Hay diversos problemas que se pueden dar con las familias de origen de ambos miembros de la pareja. Por ejemplo, hay familias en las que la entrada de la pareja a veces no es bienvenida. Los padres entran en rivalidad por el amor de su hijo y se entra en luchas de poder que pueden llegar a afectar a la relación de pareja. Otras veces, hay miembros conflictivos con los que es difícil lidiar y que consiguen crear distancia o resentimiento dentro de la pareja. 


Problemas emocionales. La depresión, la ansiedad, la baja autoestima pueden generar problemas en la relación de pareja cuando no se habla de ello y se trata de una manera saludable.   


Infidelidad. Cuando alguien es infiel puede tener varios motivos para serlo: sentirse poco querido y buscar el reconocimiento en otras personas, sentir que ya no le gusta su pareja, pero temer romper, sentirse ahogado en la relación y tener miedo al compromiso... Pero el motivo más importante, es la falta de confianza para explicar todos esos sentimientos. Si la pareja no está de acuerdo en tener una relación abierta, entonces esto puede provocar una crisis de pareja.   



  Crisis de pareja propiamente dicha:       


- Mudarse a vivir juntos. Es un momento de compromiso e ilusión mutua, y resulta muchas veces frustrante que los problemas den la cara tan pronto: quien friega, quien hace la comida… pueden desembocar en una crisis de la que la pareja sale reforzada o no lograrlo y entrar en espirales de conflictos.     


- El embarazo y los primeros 2 años del niño. Se trata de uno de los momentos más importantes para la vida de la pareja. Puede haber venido inesperadamente o puede que llevéis muchos años buscándolo. Sea como fuere, los hijos siempre traen muchos sentimientos encontrados. En boca de muchos padres, es lo mejor que les ha pasado y a la vez, el cansancio, el papel central que toma el niño… pueden resultar en crisis y distanciamiento entre la pareja.     


- No se comparten planes a largo plazo. Uno de los miembros desea vivir en otro país mientras que el otro no, un miembro desea tener hijos y el otro no… nuevamente, esta crisis puede desembocar en algo bueno o malo, dependiendo de cómo la pareja lo resuelva.     


En algunas ocasiones estas crisis se resuelven de forma natural por parte de la pareja. En otros, las dificultades superan los recursos de afrontamiento de ambos miembros y la pareja se rompe o se quedan en bucles que no encuentran solución. Por ello, quiero hablaros acerca de      cuáles son los problemas más comunes en las parejas      y por los que a veces, esas crisis o dificultades no se resuelven:     


  • Los problemas de comunicación: hablar con poca empatía, no escuchar a la otra persona cuando habla, tener canales de comunicación diferentes.     


  • Los celos. Estos pueden estar causados porque la otra parte de la pareja da motivos reales o estar motivados por miedos e inseguridades sin sustento real.     


  • Falta de reconocimiento y valoración por parte del otro. Es muy importante dar feedback a la pareja acerca de los aspectos que nos gustan y valoramos de ella.     


  • Falta de tiempo de disfrute en común. Crear planes, vivir experiencias enriquecedoras, alimenta la esencia de la pareja y hace sentir confort y seguridad.     


  • Incompatibilidades en la manera de vivir la sexualidad. La exploración lúdica y respetuosa del ámbito de la sexualidad es importante.     

  • Falta de un proyecto de vida en común. Tener una perspectiva donde ambos vean un espacio común a largo plazo.     


  • Miedo al compromiso.     


  • Problemas de convivencia y reparto de responsabilidades.


  ¿Cuándo es recomendable acudir a terapia de pareja? 


En este punto debemos hacer una reflexión: para un momento a mirar atrás y piensa ¿cuánto tiempo lleváis pasándolo mal?, ¿1 año, 2 años, 3 años…? En esto, el tiempo sí importa. Cuanto antes acudáis para resolver vuestros conflictos, el problema estará menos enraizado y enredado, y será más fácil darle solución.


El 70% de las parejas que acuden a terapia resuelven sus conflictos. Siendo mayor este porcentaje si consultan durante los 2 primeros años de los conflictos.


Es recomendable acudir a terapia cuando existe malestar y entre los dos no se consigue resolver tal malestar. Un profesional externo, que pueda ver qué está pasando, sin juzgar a nadie, sin buscar culpables, alguien que mire por la relación desde un punto de vista neutro puede ayudar a la hora de deshacer el nudo que puede existir entre ambos.

  ¿Cómo se tratan los problemas de pareja en terapia?   


Cada pareja tiene sus dificultades y recursos únicos y singulares. Algunas pueden necesitar volver a encontrar en su pareja a un compañero, otras quizás quieran dejar de discutir y empezar a entenderse, o tal vez hayan pasado por un momento de crisis y necesiten hablar sobre ello con un tercero.


A grandes rasgos, entre otros objetivos en terapia de pareja se trabajan:


  • Las emociones que están implicadas en las discusiones . La frustración, la tristeza, la ira o la soledad son sentimientos recurrentes entre las parejas que discuten de manera recurrente.


  • La comunicación asertiva . Es normal tener puntos de vista diferentes en muchos aspectos de la vida, pero si la pareja ha decidido convivir es importante que aprenda a explicarse y escucharse de manera sintónica y respetuosa.


  • La empatía . Hay veces en los que la monotonía, dar por hecho al otro, hacen que se pierda el cuidado en el uso de las palabras y de las acciones. Las personas podemos volvernos más descuidados o incluso, decir cosas que no pensamos con tal de llevar la razón, perdiendo de vista a la otra persona.

  • Los sentimientos que generaron crisis pasadas . Si hubo una infidelidad, si un miembro de la pareja amenazó con romper la relación, o que en un momento de mucha necesidad la pareja no actuara como apoyo, pudo generar mucho dolor que, de no ser bien resuelto, queda enquistado en forma de resentimiento.


  • Las diferencias en la educación de los hijos . Es muy común que cada miembro de la pareja opine diferente sobre algunos aspectos de la educación. Es importante lograr acuerdos y puntos en común para una buena convivencia.


  • La sexualidad . La intimidad a nivel físico y mental puede ser muy relevante a la hora de sentirte cerca de tu pareja. Trataremos la manera en la que ambos os sintáis cómodos y satisfechos en este aspecto.


Nuevos contratos . Después de trabajar los aspectos conflictivos, debemos diseñar un nuevo planeamiento para la pareja con el que ambos se sientan cómodos.

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